ANTONIO TREJO OSORIO
(1922-1986)
Antonio Trejo Osorio nació en Ixmiquilpan, Hidalgo, en
México, el 24 de agosto de 1922. En este lugar, corazón
del Valle del Mezquital, transcurrieron su infancia y adolescencia.
En el año de 1943 se trasladó a la Ciudad de México,
para ingresar a la Academia de San Carlos, donde realizó
sus estudios de pintor y grabador.
Sus maestros de Pintura y Dibujo fueron José Chávez
Morado, Alfredo Zalce y Julio Castellanos; y de Grabado Carlos
Alvarado Lang.
En 1948 fue asistente del Taller de Grabado en hueco, cuyo titular
era el profesor Alvarado Lang. Cuando éste desempeñó
el puesto de Director de la Academia de San Carlos, Antonio Trejo
se hizo cargo de dicho taller.
En el año de 1951 se le invitó a coordinar el Departamento
de Dibujo del CREFAL (Centro Regional de Educación Fundamental
de América Latina), en la ciudad de Pátzcuaro, Michoacán.
Ahí participó en la invención de un sistema
de grabado y reproducción múltiple, para su utilización
en las comunidades indígenas; además, realizó
diversos dibujos y carteles didácticos para dichas comunidades.
De 1952 a 1954 impartió los cursos de dibujo y grabado
en la Escuela Popular de Pintura de la ciudad de Morelia, por
invitación del maestro Alfredo Zalce, director –en
aquellos años– de esta escuela.
En el año de 1953 obtuvo el segundo lugar en el Concurso
Nacional de Grabado, convocado por la Universidad Michoacana.
El mismo año pintó un mural al fresco en la escuela
primaria “Independencia” de la ciudad de Morelia.
Esta obra se deterioró con el tiempo y desapareció.
En 1954 participó en la exposición “Cincuenta
Pintores Jóvenes”, promovida por la Galería
de la Plástica Mexicana.
Ese mismo año fue invitado como profesor de Dibujo y Pintura
a la Escuela de Artes y Letras de la Universidad de Guadalajara,
Jalisco.
Durante su estancia en la ciudad de Guadalajara –que se
prolongó por casi cuatro años– se dedicó
particularmente a la producción de grabado. Gran parte
de esta obra fue publicada en diferentes medios impresos de la
ciudad. De esta época destacan diversas portadas e ilustraciones
para la revista médica SHOPIA (de los años 1955,
1956 y 1957); así como los treinta grabados en linóleo
en blanco y negro para el libro “La vida y la muerte entre
los Tlajomulcas” (1956), del Dr. Francisco Hernández
Flores, y los veintisiete grabados en linóleo a dos y tres
tintas para el libro “El alcalde de Lagos y otras consejas”
(1957), del Lic. Alfonso de Alba.
Por su continua labor educativa y su gran desempeño como
grabador, en el año de 1958, Antonio Trejo recibió
la insignia “José Clemente Orozco” de manos
del gobernador del Estado de Jalisco, Lic. Agustín Yáñez.
El mismo año fue llamado por el maestro Carlos Alvarado
Lang, para que se reincorporara a la Academia de San Carlos en
la Ciudad de México. Ahí asumió las materias
de Dibujo, Pintura y Grabado, las cuales impartió casi
ininterrumpidamente hasta el año de 1979.
En 1959 su obra formó parte de la exposición “Maestros
de Pintura de San Carlos” en la Galería José
María Velasco; y en 1960 de la exposición “23
maestros de San Carlos”.
En el año de 1964 realizó una pintura mural de
cuarenta metros cuadrados para del Museo Nacional de Antropología,
el cual estaba próximo a inaugurarse. En dicha pintura
representó un panorama de las ruinas arqueológicas
de Monte Albán, Oaxaca, y del paisaje a su alrededor.
En 1966 fundó el Taller de Grabado que patrocinó
el OPIC (Organismo de Promoción Internacional de la Cultura),
con el fin de incrementar y actualizar los conocimientos de los
jóvenes grabadores egresados de las escuelas de arte.
Hacia final del año de 1966 Antonio Trejo inició
una nueva y diferente etapa en su actividad profesional, ya que
fue designado Director de la Escuela Nacional de Artes Plásticas
(antigua Academia de San Carlos), con el apoyo de la comunidad
estudiantil y académica. En ese período fungía
como rector de la Universidad Nacional el Ing. Javier Barros Sierra.
Durante su gestión como Director, emprendió la Reforma
al Plan de Estudios, tratando de romper con el viejo academicismo
y dando nuevas bases para la enseñanza de las Artes Plásticas.
En el conflictivo año de 1968 llevó a cabo la segunda
etapa de la Reforma, quedando constituidos los estudios de Licenciatura
y Maestría de las diferentes especialidades que se impartían
en la Escuela.
Al mismo tiempo estableció la formación de talleres
experimentales, permitiendo con esto que los jóvenes estudiantes
se desarrollaran en las nuevas concepciones de la práctica
artística.
En el cargo de Director de la ENAP permaneció hasta el
año de 1970, para luego retomar la enseñanza de
los talleres de Dibujo y Pintura.
En 1973 fue invitado por el maestro Jesús Gallardo a impartir
un curso de Grabado en Relieve y Serigrafía en la Escuela
de Artes Plásticas de la Universidad de Guanajuato.
En 1975 fue requerido nuevamente para labores administrativas
y designado Secretario General de la Escuela Nacional de Artes
Plásticas. Paralelamente coordinó la Comisión
de Planeación Académica para la reorganización
y actualización de la enseñanza.
En el año de 1980 se retiró definitivamente de
sus actividades académico-administrativas, para dedicarse
en adelante a su trabajo personal.
En 1982 participó con el maestro Adolfo Mexiac en el proyecto
y la realización de un grabado mural para el vestíbulo
del nuevo Palacio Legislativo de San Lázaro, en la capital
del país. Desafortunadamente esta obra se dañó
seriamente en el incendio del edificio en 1988.
En los últimos años de su vida continuó
su labor artística, con el uso de diversas técnicas
plásticas y la experimentación en cerámica
de alta temperatura. Retomó, a su vez, el Grabado en madera
y llevó a cabo diversas obras en óleo, acrílico,
encáustica, gouache y otras.
Su labor pedagógica tampoco la interrumpió del
todo, ya que a su estudio de la Ciudad de México llegaban
con frecuencia artistas jóvenes, a quienes asesoraba y
daba consejo.
Antonio Trejo Osorio murió en el mes de mayo de 1986,
en su casa de la Ciudad de México.